CÁMARA AMBIENTAL DEL PLÁSTICO

Una década de compromiso con la industria plástica colombiana

El 12 de agosto de 2016, un puñado de empresarios, en su mayoría fabricantes de bolsas plásticas, escucharon las voces de aquellos que vituperaban y lanzaban consignas radicales frente a la prohibición de los plásticos y su eliminación del contexto social y económico de nuestro país. Así fue como, entonces, decidieron constituir la Cámara Colombiana del Plástico en diciembre del mismo año. Sobrevino el impuesto nacional a las bolsas de cargar o llevar (bolsas de punto de pago). Las grandes superficies dejaron de regalar bolsas y empezaron a cobrarlas, gracias al discurso ambientalista que quiso marginar el consumo de bolsas plásticas para privilegiar al medio ambiente, y solo logró que ahora toda Colombia compre bolsas para depositar sus residuos sólidos, cuando antes eran gratis. Estas utopías se han construido en la última década y, contra esta narrativa satanizante de los plásticos, nos hemos tenido que enfrentar una y otra vez.

La gran diferencia es que hoy, en nuestra primera década de existencia, tenemos un reconocimiento institucional, tanto en las altas esferas del Gobierno como en la estructura profesional y técnica del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Al mismo tiempo, hemos conquistado reconocimiento político en diferentes partidos y con distintos congresistas, durante más de tres períodos legislativos, construyendo una imagen reputacional como defensores de la industria plástica, comprometidos con la fabricación de plásticos amigables con el medio ambiente, al igual que con el desarrollo de las mejores prácticas comerciales y el cumplimiento de las leyes tributarias, laborales, ambientales y de cualquier otro orden.

Esta consigna inamovible de hacer cada día mejor las acciones, los productos y los servicios nos llevó a cambiar nuestra razón social por Cámara Ambiental del Plástico, pero no como una simple modificación en la nominación, sino, por el contrario, para abrazar un nuevo compromiso empresarial con el cuidado del ambiente.

La responsabilidad social empresarial se tradujo en un compromiso inalienable por reducir el impacto de los plásticos en los ecosistemas marinos, fluviales y terrestres. Elaborar plásticos con carbonato de calcio, un mineral amigable con el medio ambiente, reduce de entrada el consumo de materias primas vírgenes. Utilizar materias primas posconsumo también se suma a esta intención de reducir el consumo de poliolefinas vírgenes.

Si a lo anterior le sumamos nuestros significativos aportes a la Ley 2232 de 2022, tenemos plásticos compostables a partir de biopolímeros y plásticos biodegradables a partir de aditivos acelerantes de la degradación plástica. Estos elementos de alta tecnología, y muchos otros más, han sido llevados a la agenda pública nacional a través de la gestión permanente de la Cámara Ambiental del Plástico.

Las demandas ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las Naciones Unidas o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos son el reflejo indiscutible de nuestro rigor profesional y de nuestro compromiso absoluto con la defensa de la industria plástica colombiana, incluso en las últimas instancias.

El paro de 2024, frente al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, nos demostró el carácter y el ímpetu de nuestras acciones. No somos conformistas, no somos parte de la puerta giratoria de ningún Gobierno ni buscamos nada distinto de incidir de forma positiva en la interrelación que debe existir entre los gobiernos, el Congreso y el sistema judicial de un país al servicio de sus ciudadanos y de las empresas que tienen asiento en este territorio.

Somos catalizadores de las políticas públicas para que estas guarden coherencia con la realidad del país y somos veedores incansables del respeto por los derechos constitucionales al libre desarrollo y a la libre empresa, consagrados en nuestra Constitución.

Estos dos lustros se han convertido en un dique de contención, en un muro que soporta y protege nuestros derechos a seguir existiendo. Hoy, la Cámara Ambiental del Plástico es la columna vertebral que protege a la industria plástica de los embates de los fundamentalismos ambientalistas y de los fanáticos sesgados por su postura unidimensional en contra de todos los plásticos.

Pero no importa: hoy y mañana estaremos presentes y, con el concurso divino, nuestro Padre nos permitirá una década más y, ojalá, muchas otras, en las que el legado de un puñado de hombres y mujeres, enaltecido por las manos y las mentes de quienes los sucedieron, nos ha convertido hoy en el gremio defensor por excelencia de la industria plástica colombiana.

¡Feliz cumpleaños, apreciados asociados, afiliados, miembros de la Junta Directiva, colaboradores, clientes y proveedores de la Cámara Ambiental del Plástico!

ANDRÉS BOTERO ARBELÁEZ
Director Ejecutivo

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